
Nacido el 5 de marzo de 1949 en Roulaix, Bernard Arnault no sólo es el hombre más rico de su país y el séptimo del mundo -su fortuna alcanza el equivalente a 210 mil millones de pesos- sino que es el Pontifice del lujo mundial.
“Comprar una botella de vino con una vetusta añada; lucir un traje o un vestido de firma reconocida internacionalmente; recibir un reloj armado a mano y con metales o piedras preciosos; colgar en la pared un cuadro de un artista famoso, actual o pasado. son lujos que cada vez tienen más consumidores”, asegura el multimillonario.
Arnault encarna por sí mismo el placer de la dolce vita: tras heredar de su familia una empresa inmobiliaria y mucho dinero invertido en el ramo textil, pienso una compañía financiera y, al comprar Dior -la famosa firma de la moda internacional-, abrió el camino a otras inversiones y a nuevos proyectos en los rubros de lo chic, del glamour, la elegancia y el estilo. SEGUIR LEYENDO ….

























































